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sábado, 7 de mayo de 2016

LA CIVILIZACIÓN DEL ESPECTÁCULO (Mario Vargas Llosa)


Me recuerdo allá por el año 2007 viendo la película de La Reina, protagonizada por Hellen Mirren, como buen fan de la cultura british, cuando una de las escenas me hizo pensar en el camino que las sociedades occidentales en general han tomado. Me explico.
Pasada ligeramente la primera hora de película, el asesor de Tony Blair (recuerdo que la película trata de los días posteriores a la muerte de Diana de Gales) muestra una portada de un periódico demoledora contra la Reina: Show us you care (muéstrenos que le importa). En aquellos días, en los que la popularidad (maldita palabra) de la familia real al completo decaía a marchas forzadas, lo que le gente quería ver era alguna lágrima de la Reina o alguna señal de que les importaba la muerte de Lady Di, cosa altamente probable aunque sólo sea porque sus nietos se quedaron sin madre. Pero vivimos en la sociedad del espectáculo, donde al personaje público (si, así lo llaman) se le piden grandes alharacas y gestos, y donde el recogimiento o el respeto priman a la baja. Lo que entenderíamos con cualquier amigo o familiar cercano,  no lo pasamos con los personajes populares. Y cómo no iba a existir gente dispuesta a pagar el peaje, es decir, gente “popular” dispuesta a conectar con “el pueblo” mostrando todas las vergüenzas y orgullos mientras la plebe aplaude con as orejas a la vez que rellena el tiempo de ocio. Esto es, precisamente la sociedad del espectáculo. Prohibido aburrirse. Nada mejor que irse a la cama pensando que en nuestro ocio hemos disfrutado, a costa de quién sea y de lo que sea mientras nos creemos mejor que los demás, más legitimados y más informados, aunque no lleguemos ni a rozar lo que es ser una persona culta, informada, respetuosa, prudente o humilde.

Este ensayo de Vargas Llosa salió a la venta hace ya cuatro años (2012), y trata el tema transversalmente a través de la religión, la política, el erotismo, la cultura o la sociedad occidental. Dentro de todo ello, claro está, entra un pilar fundamental de Occidente: La educación. En cuanto a esta última, el mayor error ha sido vaciarla de contenidos y saturarla de “innovaciones” o tecnificarla, olvidando nuestra tradición cultural y fomentando la igualdad por abajo. Pero ese será tema de otro artículo próximamente.

Si bien la civilización del espectáculo llega a todos los rincones, hay matices, aunque como mínimo común denominador podríamos decir que las consecuencias de este clima generalizado de apariencia y efectismo son la pérdida de referentes y la frivolización de temas muy serios. Así, a la vez que Occidente se avergüenza de su pasado en nombre de una multicuturalidad mal entendida, aquello que denominábamos cultura ya no existe como tal en nombre de su “democratización”, pues no todo el mundo va a leer a Tolstoi, Zola o Hemingway. Basta con buscar en  ese ungüento amarillo que es Internet alguna monografía o reseña y nos tomamos un chupito rápido. Ya somos más cultos que ayer pero menos que mañana. Frivolizamos también con la religión, o mejor dicho, con las creencias religiosas de las personas ignorando la parte espiritual necesaria vivida o no como catolicismo, judaísmo o el Islam, por citar sólo los monoteísmos. De erotísmo, no hace falta decir mucho, porque lo que prima es enseñar más que insinuar, de lo contrario no hay espectáculo. Y de la política mejor ni hablo porque ahí tenemos los partidos que tenemos en España, no siendo mucho mejores los casos de otros países. Sí que señalo que lo de halagar las vanidades del elector es condición sine qua non para triunfar, pero como veníamos diciendo, no alcanzan los números para contar a los voluntarios. Y es que, para algunos, dar espectáculo es un modo de vida.

El ensayo de Vargas Llosa nos deja para irnos a la cama y tomarnos algo contra el dolor de cabeza proveniente de tanto drama, pero qué le vamos a hacer, la vida es dura. De hecho, es terrible. Por lo demás, cada pequeño ensayo viene acompañado de un artículo pretérito escrito en El País, de los que se disfruta como corresponde al estilo de todo un Premio Nobel de literatura. Un libro de esos que te sitúan aunque creas que te encuentres en mitad del océano. Merece la pena.

LA CIVILIZACIÓN DEL ESPECTÁCULO
Mario Vargas Llosa
Alfaguara (2012)
227 Páginas.

domingo, 24 de abril de 2016

HIPERPATERNIDAD (Eva Millet)


La hiperpaternidad es un fenómeno tan de nuestros días como la alglosajonización de nuestra lengua poniendo a la tecnología como excusa (Smartphone, tweet…). Antes de entrar a definirlo hay que decir que hace falta que se hable de ello para que se sea consciente de lo que está pasando y del daño que podemos causar a los niños.

En el libro que reseño hoy, se nos pone ante un fresco preocupante a través de una mirada periodística. Es un libro fundamentalmente para los padres, pero yo lo considero muy útil para que el profesional de la educación que trata diariamente con los padres y sus miedos (después de leerlo diré que el miedo es la causa de la hiperpaternidad).

La hiperpaternidad es el fenómeno por el cual no dejamos que nuestros hijos arriesguen, jueguen libremente, se organicen, elijan, se equivoquen, suspendan o se pongan malos. Es algo que pretende controlar  -por miedo- la vida del niño desde que se acuesta hasta que se levanta, a veces mediante una hiperexigencia que consiste en llenar las agendas con actividades extraescolares –siempre mejor que bajar a la insegura calle a jugar al fútbol- o haciendo los deberes por ellos, otras veces organizándolos incluso el tiempo de ocio o tratando de elegir a sus amigos por ellos. Bien, todo esto son sólo ejemplos. Por simplificar, mediante la hiperpaternidad, provocamos que toda nuestra vida orbite alrededor del niño. Algo abrumador y destructivo para ellos.

La periodista –y madre- Eva Millet pone de manifiesto las consecuencias de este modelo de paternidad –si es que existen modelos de paternidad- consistentes en la obtención de niños inseguros cuando lo que se pretendía enseñar a los mismos era que nos miraran a nosotros cómo nos hacíamos cargo de sus responsabilidades sin equivocarnos. Y es que aquí debemos subrayar, y nunca lo haremos lo suficiente, que aprendemos a no equivocarnos equivocándonos nosotros, no viendo cómo otros no se equivocan. Nos gustaría que nuestros hijos no pasaran las vicisitudes que nosotros tuvimos que pasar para aprender, pero la providencia ha querido que aprendamos a martillazos. Por tanto el único mensaje que enviamos a nuestros hijos cuando nos hacemos cargo de sus responsabilidades (organizar su mochila, hacer sus deberes u organizarles hasta al último minuto de su tiempo) es que ellos lo hacen peor que nosotros. Y digo más, no es necesario ir muy lejos para entender que no siempre podremos estar a su lado ara protegerles, por tanto la hora de tomar decisiones llegará tarde o temprano. Lo que debemos preguntarnos es si queremos un adulto inseguro o alguien capaz de tomar decisiones y de asumir consecuencias cuando las decisiones que se toman sean errónea (lo siento pero se aprende así).

Recomendaría este breve libro de Eva Millet especialmente para hacer una pausa y observar nuestros miedos parándonos en nuestra agitación diaria en este –dicen- incierto mundo, aunque la manera de criar hijos sanos y adultos responsables siempre ha sido la misma.

HIPERPATERNIDAD
Eva Millet
Plataforma Actual (2016)
165 Páginas

sábado, 6 de febrero de 2016

POMPA Y CIRCUNSTANCIA (Ignacio Peyró)


El libro que reseño hoy no es un libro de educación. No se encontrarán en él teorías ni experiencias pedagógicas. Mi intención al ocuparme de este libro tiene que ver con mi labor como coordinador del proyecto bilingüe de un centro público. Me explico.

A menudo, y sin saber muchas veces por qué, celebramos como autenticas modas acontecimientos de países anglosajones en los que organizamos con los niños bailes, canciones y manualidades pero sin saber muchas veces el por qué. El caso más notable es (exacto) Halloween. Temo que hayamos llegado a un punto en el que estamos tan acostumbrados a hacerlo que hemos podido confundir el fin con los medios. 

Desde que me dedico a la enseñanza pública he celebrado unos cuantos Halloween, Día de San Patricio, Navidad versión abrumadoramente anglosajona y algún día de Acción de Gracias. Es perfectamente comprensible la crítica que se nos hace desde fuera de la escuela, porque estoy de acuerdo en que algunas de ellas son tradiciones que ni nos van ni nos vienen, mientras descuidamos nuestra cultura y tradiciones, en mi opinión por venir de una forma apabullante del Catolicismo, a su vez en crisis en esa parte del mundo que llamamos Occidente. Por un extraño complejo, si somos capaces de celebrar el patrón de Irlanda mientras muchos ignoran al Patrón de España. Curioso. 

Sin embargo, a veces es necesario volver atrás y recordar que la intención de las escuelas celebrando este tipo de festivales y tradiciones foráneas, no es (o no debería ser en ningún caso) sustituir o empequeñecer las tradiciones propias, sino abrir una puerta al alumno para conocer otra cultura, hecho imprescindible si se quieren estudiantes comprometidos, por el motivante hecho de enamorarse de otra cultura, con el aprendizaje y la práctica de un segundo idioma. ¿Cuántos de nosotros no habremos logrado aprender inglés porque nos encanta el Reino Unido, los Estados Unidos, Irlanda  cualquier otro país de habla inglesa? 

Conste además que en la defensa de mi argumentario hay base teórica, pues en los años 80, Michael Canale y Merril Swain, incluyeron la competencia socio-cultural como pieza imprescindible para ser competente comunicativamente en una lengua (Communicative Competence). Sin entrar más a fondo en el tema, mi recomendación será siempre tratar de enamorar y atraer al alumno hacia el aprendizaje del inglés (también) a través del conocimiento de la cultura de los países en los que se habla. La celebración de este tipo de acontecimientos que no tengan como horizonte esto, son en mi opinión una perfecta pérdida de tiempo y confunden (cuando no dañan) al alumno.

Sin embargo, la celebración de festivales foráneos en nuestras escuelas no es la única manera de entender y abrirse a otra cultura com es lógico. Qué menos qe viajar a ese país concreto, conocer su gastronomía, clima, gentes, paisajes, ciudades… No siendo siempre posible esto último, nos quedan los ibros, y el que hoy reseño, lo cnsidero un libro perfecto para abrirse a una cultura de un país- el Reino Unido- a través de sus hojs.
Si se están preguntando el por qué del Reno Unido, la respuesta es porque aparte de ser la Tierra Madre del idioma inglés, quien escribe esto está enamorado y fascinado or su cultura y tradiciones.

Para abrirse a la cultura del Reino Unido hay libros extraordinarios, y no hablo necesariamente de su literatura, extraordinariamente rica, sino de obras de historia como Londres, una biografía de Peter Akroyd o Historia de los pueblos de habla inglesa, del gran Churchill, y sin embargo, como l que nos ocupa aquí es lo que considero bueno para que un alumno de primaria se inicie en estas lides, propongo un diccionario que considero interesante para niños a partir de 5º de primaria. Entre sus ventajas –quizá la principal- está que se puede abrir por cualquier sitio y no es necesario seguir el hilo, ni siquiera ser constante, para leer este tocho de más de mil páginas. Como inconveniente, destaco que su lenguaje puede ser demasiado complejo para el restringido vocabulario de niños de estas edades, inconveniente al que podremos poner remedio y un adulto igualmente anglófilo nos guía y nos apoya en su lectura.

En Pompa y circunstancia podréis encontrar todo aquello que un alglófilo espera encontrar en un libro sobre la Gran Bretaña: El Old England Club, el Mini, la Reina Victoria, Lady Di, Harrods, Barbour, sus autobuses y taxis, su clima, su pésima gastronomía, Churchill, Bernard Shaw, Oscar Wilde, Jack el Destripador, Oxford y Cambridge, Aston Martin, la Union Jack, el Té, Burberry o el Parlamento británico. Y esto sólo es una pasada superficial al libro.

Así que ya sabéis, cuando vuestros hijos alcancen la edad adecuada, no está de más el clásico viajecito a Londres y lo demás –esperemos- vendrá solo. Aquí tenéis uno de esos libros para tener en casa, con el que pasar un rato entretenido de cuando en cuando, y lo más importante, gasolina para tener a estudiantes de inglés motivados. 

POMPA Y CIRCUNSTANCIA
Ignacio Peyró
Fórcola 2014
1062 Páginas

lunes, 28 de septiembre de 2015

EDUCAR EN EL ASOMBRO (Catherine L'ecuyer)

Debo reconocer que cada vez que veo en un libro la etiqueta de “best seller” me echo a temblar. “Educar en el asombro” es uno de esos libros que seguramente hayamos podido ver en librerías y que, como pasa con algunos libros de autoayuda”, pasan desapercibidos para la mayoría de lectores. Más aun cuando de lo que hablamos es de un tema que preocupa tanto, y a la vez tan poco como la educación.

Educar en el asombro es un texto de fácil lectura y mensaje. En cierto modo, lo que se nos propone es una vuelta atrás, no precisamente a los orígenes de la educación, sino al núcleo de la misma: el niño. Podemos perder horas teorizando sobre cuál es el mejor sistema posible y, he ahí la verdadera clave, pues no hay fórmula mágica ni sistema infalible. Catherine L’ecuyer nos viene a decir bien alto que son los niños los que tienen la llave de su propia educación porque cada uno tiene sus ritmos vitales.

La obsesión por adelantar etapas, los mitos de la neuropsicología acerca de la educación, han creado un paraíso de sobre-estimulación, a través de todo tipo de gadgets tecnológicos y programas educativos, del que el niño (hay que decirlo)es víctima.  El corolario de este modelo educativo mecanicista es la continua inventiva por parte del profesor de métodos que, teóricamente, “motiven” al alumno. Lo escribo entre comillas porque no es la motivación por aprender lo que tienen los alumnos en estos casos, sino motivación por el estímulo y la novedad infinita. Y claro, cuando no es posible ofrecer más novedades es cuando el niño “se nos aburre”. ¿Qué es lo que ha ocurrido realmente? Hemos anulado lo que Catherine L’ecuyer llama el sentido del asombro, especialmente presente en los niños. Les hemos saturado tanto que creen que no hay nada más por descubrir, cuando apenas han comenzado a dar pasos en este mundo.

La autora nos ofrece como alternativa la sencillez. Palabras como naturaleza, límites, silencio, belleza, infancia e incluso rutina, cobran una nueva frescura al leer este ensayo. Redescubrirlas ya forma parte de la tarea del lector. Y es que reivindicar cierta tradición y sencillez en tiempos donde lo nuevo siempre es sinónimo de bueno y rendimos culto a la complejidad, ser, y educar de forma sencilla, es un acto revolucionario, y del que se beneficiarían nuestros hijos.


Educar en el asombro es un libro altamente recomendable para padres deseosos de encontrar una alternativa para educar a sus hijos de forma sencilla y a la vez clara y efectiva. Recomiendo que descubráis el blog de la autora plagado de suculenta e interesantísima información. El blog de la autora aquí.

EDUCAR EN EL ASOMBRO
Catherine L'ecuyer
Plataforma Actual (2012)
184 Páginas.

sábado, 19 de septiembre de 2015

LIBERTAD Y LÍMITES. AMOR Y RESPETO (Rebeca Wild)

El título del libro que reseño hoy resulta ya de por sí, bastante sugerente. Sin embargo, no debe llevarse a engaño quien, seducido por las palabras “límites”, “respeto” o “libertad”, espere encontrar en este libro un ánimo a retornar a pretéritas pedagogías o alegatos a favor de la libertad. Ni lo uno, ni lo otro.

Rebeca Wild es fundadora de la escuela libre Pestalozzi (nombrada así en honor al famoso pedagogo suizo) en Ecuador. En primer lugar, y tratando de clarificar qué es eso de “escuela libre”, la autora nos cuenta cómo se prepara el entorno adecuado para que cada niño evolucione a su ritmo, nada que ver con una escuela tradicional. Hasta aquí, bien. Pero la sorpresa llega cuando nuestras ideas utópicas acerca de una libertad total se diluyen descubriendo que lo que la autora entiende por “entorno preparado”, también incluye límites, los cuales, además, proporcionan una seguridad para, poco a poco, abrirse al mundo y experimentar.

En los entornos preparados, los niños pueden continuar sus propios procesos de desarrollo interno con la mínima intervención del adulto, de quien el niño requiere fundamentalmente Presencia. Y aquí lo escribo con mayúscula porque no hablo de una presencia meramente física, sino de la capacidad para empatizar con los niños para que estos se sientan seguros y a la vez respetados.  Dicha presencia, deberá ser lo menos intrusiva posible, y para que esto suceda, debemos ponernos límites a nosotros mismos mediante la continua atención y cuestionamiento sobre la idoneidad de nuestra relación con los niños. En mi opinión, es en este punto, cuando nos sentimos seguros a la hora de poner límites al niño sin que la culpa y el remordimiento hagan acto de presencia .En este sentido,  los adultos encontraremos de gran utilidad el capítulo “límites para adultos” hacia el final del libro.


Libertad y límites es un libro importante y altamente recomendable para educadores (nos llevará a hacernos preguntas cruciales sobre nuestro sistema educativo) y para padres atiborrados de libros sobre recetas mágicas educativas. Estos últimos descubrirán que cada día con sus hijos es una nueva aventura que requiere de su Presencia y atención. 

LIBERTAD Y LÍMITES
Rebeca Wild
HERDER (2006)
214 Páginas.

jueves, 20 de agosto de 2015

GUÍA PRÁCTICA DE BILINGÜISMO. María Espejo Quijada

Dentro de mi función actual como coordinador de bilingüismo en un centro público, hoy hago un guiño a la enseñanza bilingüe reseñando este libro esencialmente dirigido a padres, entre los cuales suelen aparecer muchas dudas al comienzo de una etapa en la que sus hijos estudiarán contenidos concretos de asignaturas en inglés.

El presente libro es, ante todo, una guía muy útil, tanto si alguno de nuestros hijos ha empezado la educación primaria en un centro bilingüe y queremos información, como si uno de los progenitores (o los dos) conoce el idioma extranjero y quiere, desde la más tierna infancia, dar esa opción en casa a sus hijos, o incluso estas dos variables combinadas. Remarco la palabra opción, puesto que, a pesar de que el conocimiento del inglés será casi imprescindible para tener mayores oportunidades en nuestra vida adulta, no es la única manera de llegar a saber inglés, aunque eso sí, cuanto más tarde nos dispongamos a aprenderlo, mayores serán las dificultades y la presión por hacerlo. Tal es, a mi modo de ver, la gran ventaja de empezar desde muy pequeños.

A lo largo del libro, la autora define el concepto y las definiciones de bilingüismo, y cuenta su experiencia personal con sus propios hijos. Se trata de una opción (la de hablar a nuestros hijos en inglés en casa), que exige paciencia, disposición y mucha, mucha perseverancia. Por ello se nos hace hincapié en una serie de cuestiones que hacen que nos lleguemos a preguntar si realmente, sabiendo dónde nos metemos, queramos meternos con todas las consecuencias.

Igualmente nos sugiere diferentes recursos para conseguir involucrar a los pequeños en la adquisición del idioma subrayando que, al contrario que en las generaciones predecesoras, hoy los niños tienen a su disposición material que pone a su alcance el idioma puesto en el contexto cultural, lo que hace que cada vez sea más fácil ver la practicidad de aprenderlo de forma inmediata. Lo que se nos propone es más bien, una manera de vivir, difícil de poner en práctica pero altamente gratificante (rewarding que diría un inglés).


En resumen, un libro eminentemente práctico y que nos brinda una información valiosa. Recomendable para padres, a los que acercará los factores, problemas, materiales y retos a tener en cuenta en la aventura de educar a nuestros hijos en el bilingüismo.

GUÍA PRÁCTICA DE BILINGÜISMO
María Espejo Quijada
TOROMÍTICO (2013)
117 Páginas

lunes, 17 de agosto de 2015

APRENDER ES VIVIR. Jiddu Krishnamurti


El libro que reseño hoy es un libro para leerlo de forma muy calmada y meditada. “Aprender es vivir”, es una recopilación de 72 cartas que el sabio hindú Jiddu Krishnamurti escribió para inspirar a sus escuelas repartidas entre Europa, Estados Unidos y la India.

Las cartas fueron escritas entre 1978 y 1983, y son el resultado, aplicado a la educación, de toda una manera de vivir basada en la paz, la tranquilidad, la quietud mental o el autoconocimiento, aspectos que Krishnamurti pensó que podían transmitirse a través de la educación.

Cada epístola trata un tema fundamental sobre el que el sabio reflexiona, pero no hay que llevarse a error: quién pretenda extraer del texto una filosofía o dogma concreto se confunde. Lejos de incitar a pensar, las cartas incitan a apartar lo que entendemos en Occidente por pensamiento, condición previa para que se produzca lo que el sabio llama “el despertar de la inteligencia”.

Aunque no se desprecian los conocimientos, útiles y prácticos para el quehacer diario, para Krishnamurti era más importante el autoconocimiento, el despertar de la consciencia, ese “darse cuenta”, que precede a la libertad individual real y única, a la que es imposible describir verbalmente, puesto que la palabra en sí, es producto de nuestra mente. El objetivo que perseguía el autor no es (en mi opinión) el  hecho de que nos preguntemos “por qué” hacemos las cosas sino “para qué” ¿Lo hacemos para gustar a otros? ¿Lo hacemos para estar bien? Esta actitud introspectiva sólo se consigue abriendo la consciencia.

No es el único libro de Krishnamurti dedicado a la educación, pero su originalidad consiste en que está escrito de su puño y letra, algo no precisamente particular si no fuera porque mucha de la obra del autor consiste en transcripciones de charlas y diálogos, pese a que también dejó textos nada desdeñables por escrito.

“Cartas a las escuelas” es un libro ciertamente complejo de leer y comprender para un occidental (tanto como nos lo queramos hacer nosotros), pero el mensaje que da es claro y nítido. No está de más, en la era de la Globalización, que un educador se abra a la cultura oriental y extraiga la belleza de este libro en una sociedad dominada por las prisas, las ideas y el ruido.

APRENDER ES VIVIR
Jiddu Krishnamurti
GAIA (2008)
275 Páginas

REPENSAR LA EDUCACIÓN. Inger Enkvist

El libro de la pedagoga sueca Inger Enkvist “Repensar la educación”, es un resumen de pensamiento de la autora sobre cuestiones pedagógicas. Editado en 2006 y algo difícil de adquirir en estos momentos, es uno de esos libros breves, aunque bien meditados y sin ninguna fisura intelectual.

La autora es contraria a la llamada “nueva pedagogía”, (no tan nueva en el tiempo), que propugna que no existe el conocimiento objetivo, y que por tanto, los contenidos en la educación no son lo más importante, sino “el proceso”. La escuela, en este caso, sería usada y entendida para “transformar la sociedad”, pero ¿hacia dónde? ¿Puede ser la transformación de una sociedad, un argumento o causa suficiente como para anteponerlo a la educación en sí?

Aunque puede parecer sorprendente, tal argamasa es en lo que se han sustentado las diferentes reformas educativas en España desde la LOGSE. La nueva pedagogía sigue siendo la cosmovisión sobre la que se definen todas las leyes a partir de los 90 y es, al menos bajo mi punto de vista, hegemónica en el sector educativo.

A lo largo del libro, Enkvist, previa definición va desgranando a la nueva pedagogía desde su trasfondo filosófico e ideológico para llegar al final a una curiosa conclusión, la de que es prácticamente imposible argumentar en contra de esta visión, ya que sobre lo que se debate es de tal vacuidad, que resulta poco menos que imposible establecer una discusión intelectual honesta.

En resumen, “repensar la educación”, es un libro desgarrador. Dependiendo del cristal con que se mire, uno puede verlo exagerado o identificarse con el texto. No dejará a nadie indiferente y es una lectura altamente recomendable para profesores, padres, y en general, todo persona preocupada por el camino que sigue nuestro sistema educativo y, por ende, nuestra sociedad.

REPENSAR LA EDUCACIÓN
Inger Enkvist
EDICIONES INTERNACIONALES UNIVERSITARIAS (2006)
158 Páginas